Entre 1929 y 1931, mientras la economía se derrumbaba, Manhattan vivió la competencia más feroz de su historia por tener el edificio más alto del mundo. El Chrysler escondió una aguja secreta para ganarle a un banco de Wall Street, y el Empire State lo superó once meses después con un mástil pensado para dirigibles, aunque abrió casi vacío. Doce paradas entre el edificio con forma de plancha, la torre que copió un campanario veneciano, la obra que subió cuatro pisos por semana, el gigante que la ciudad apodó el Empty State, el edificio negro y dorado que pintó Georgia O'Keeffe, la biblioteca sostenida por sus estanterías de acero, los jardines y la estatua de Prometeo del Rockefeller Center, la viga donde almorzaron once obreros, el rascacielos que pagó el metro para poder crecer, la estación que se salvó de una torre y la corona de acero inoxidable de Walter Chrysler. Duración aproximada de audio: 24 minutos.
Paradas del tour
12 paradas · ~24 min de audio · 4,35 km a pie (unas 1 h 5 min caminando) · unas 1 h 30 min en total
Estás parado frente a un edificio que parece un barco. Mirá su punta: entre Broadway y la Quinta Avenida queda un triángulo tan agudo que el frente mide apenas unos dos metros de ancho.
Es el Flatiron Building, terminado en 1902. Su nombre oficial era Fuller Building, por la constructora que lo levantó. Pero los neoyorquinos le vieron enseguida la forma de una plancha de ropa, y el apodo se quedó para siempre.
Tiene veintidós pisos y unos 87 metros. Nunca fue el más alto del mundo. Pero fue uno de los primeros de la ciudad en apoyarse sobre un esqueleto de acero, y por eso es el punto de par…
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La torre que copió un campanario de Venecia
Mirá al otro lado del parque, sobre la avenida Madison. Esa torre blanca con un reloj en cada cara fue, durante cuatro años, el edificio más alto del mundo.
Es la torre de la Metropolitan Life, una compañía de seguros de vida. Se terminó en 1909 y mide unos 213 metros, con cincuenta pisos.
Si alguna vez estuviste en Venecia, la forma te va a resultar familiar. Los arquitectos, la firma Napoleon LeBrun e hijos, se inspiraron en el campanario de la plaza San Marcos. Justo en 1902 ese campanario se había derrumbado, y Venecia lo estaba reconstruyendo.
Para una aseguradora, la altura era public…
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El Empire State: cuatro pisos por semana
Estás frente a la entrada del Empire State Building, en la Quinta Avenida. Desde tan cerca no se ve la cima. Levantá la cabeza: la fachada se retira en escalones, cada vez más arriba, hasta perderse.
Acá antes había un hotel de lujo, el Waldorf-Astoria original. Lo demolieron en 1929 para dejar lugar a este proyecto. El hotel se mudó después a Park Avenue.
Detrás del Empire State estaban John J. Raskob, un alto ejecutivo de General Motors, y Pierre du Pont. La cara pública era Al Smith, exgobernador de Nueva York. Lo anunciaron en agosto de 1929. Dos meses después, la Bolsa se desplomó.
Sig…
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El mástil para dirigibles y el Empty State
Desde Herald Square, mirá hacia el sudeste. Ahora sí lo ves entero: el Empire State con su remate de vidrio y metal y, encima, la antena.
En 1929, cuando se proyectó, el Chrysler Building todavía no había revelado su altura final. Los dueños del Empire State fueron subiendo sus planos para estar seguros de ganar. A fines de ese año anunciaron el golpe definitivo: un mástil de amarre para dirigibles.
Con ese mástil, el edificio llegaba a 381 metros, muy por encima de los 319 del Chrysler. La idea era que los grandes dirigibles atracaran en la punta y los pasajeros bajaran por una pasarela al …
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El edificio negro y dorado y la ley de los escalones
Estás en el borde sur de Bryant Park. Mirá al otro lado de la calle 40: hay una torre negra con la cima dorada, como una brasa encendida. Es el American Radiator Building, de 1924.
Lo encargó una empresa que fabricaba radiadores de calefacción. El arquitecto Raymond Hood lo revistió de ladrillo negro y le coronó la punta con detalles dorados. De noche, iluminado, parecía un carbón ardiendo, una imagen perfecta para vender calor.
En 1927 la pintora Georgia O'Keeffe lo pintó de noche, rodeado de luces. Hoy el edificio es un hotel.
Fijate cómo se va estrechando hacia arriba. No es solo estétic…
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La biblioteca sostenida por estanterías de acero
Estás frente a la Biblioteca Pública de Nueva York, sobre la Quinta Avenida. Mirá los dos leones de mármol que custodian la escalinata. En los años treinta, el alcalde Fiorello La Guardia los bautizó Paciencia y Fortaleza, las virtudes que pedía a los neoyorquinos para atravesar la Depresión.
El edificio se inauguró en mayo de 1911. Lo diseñaron John Carrère y Thomas Hastings, en el estilo Beaux-Arts aprendido en París: mármol blanco, columnas, simetría perfecta. Es la ciudad horizontal, la que existía antes de la fiebre vertical.
Este terreno antes ocupaba un depósito de agua gigante, con m…
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Rockefeller Center: la ópera que nunca llegó
Entraste al Rockefeller Center desde la Quinta Avenida. Estás en los Channel Gardens, un paseo de canteros que baja suavemente hacia una plaza hundida. Al fondo brilla una estatua dorada: Prometeo, obra de Paul Manship, de 1934.
Esto iba a ser otra cosa. En 1928, John D. Rockefeller Jr., hijo del magnate del petróleo, alquiló estos terrenos a la Universidad de Columbia. El plan era construir un nuevo teatro para la Metropolitan Opera, rodeado de edificios que lo financiaran.
Llegó la crisis de 1929 y la ópera se retiró. Rockefeller quedó atado a un contrato de alquiler enorme y sin proyecto.…
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30 Rock: el almuerzo sobre la viga y el mural destruido
Tenés delante la torre central del Rockefeller Center, el 30 Rockefeller Plaza. Se terminó en 1933 con el nombre de RCA Building, por la compañía de radio. Mide unos 259 metros y tiene setenta pisos.
Mirá cómo es: una lámina delgada y vertical, con retranqueos suaves y franjas de piedra que suben sin interrupción. Entre sus arquitectos estaba Raymond Hood, el mismo del edificio negro y dorado de Bryant Park.
En septiembre de 1932, durante la obra, se tomó aquí una de las fotos más famosas del siglo: once obreros almorzando sentados en una viga, con las piernas colgando sobre Manhattan. Se ll…
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One Vanderbilt: el rascacielos que pagó por crecer
Estás en la esquina de la calle 42 y Vanderbilt Avenue. Levantá la vista: esa torre de vidrio que se afina en planos inclinados es One Vanderbilt, terminada en 2020. Mide 427 metros.
Es la heredera moderna de la carrera de los años treinta. Al terminarse superó en altura de techo al Empire State, aunque la antena del viejo gigante sigue llegando un poco más arriba.
Fijate en sus caras, que se van estrechando en diagonal a medida que suben. Muchos ven en ese juego de facetas un guiño a la corona del Chrysler, que está a dos cuadras.
Pero lo más interesante es cómo consiguió el permiso para s…
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Grand Central, la estación que se salvó de una torre
Estás frente a la fachada de Grand Central Terminal, sobre la calle 42. Mirá arriba del ventanal central: un reloj de vidrio de Tiffany y un grupo de esculturas con Mercurio en el centro, flanqueado por Hércules y Minerva.
La estación se inauguró en febrero de 1913. Pero la historia empieza con una tragedia. En enero de 1902, dos trenes de vapor chocaron en el túnel de Park Avenue, lleno de humo, y murieron quince personas.
Después del accidente, el ingeniero William Wilgus impulsó un plan audaz: electrificar los trenes y enterrar todas las vías. Al no haber humo, las vías podían quedar bajo…
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El Chrysler: un rascacielos que es un auto
Estás en la esquina de la calle 42 y Lexington Avenue. Levantá la cabeza: la corona de acero brillante con arcos y ventanas triangulares es la del Chrysler Building, para muchos el rascacielos más bello de Nueva York.
Lo mandó construir Walter Chrysler, el fabricante de autos. Lo pagó con su propio dinero, no con el de su empresa: quería que fuera suyo, un monumento personal. Las obras empezaron en 1928, antes de la crisis.
Fijate en los detalles, porque todo el edificio habla de autos. Hacia el piso 31 hay un friso con formas de tazas de rueda y, en las esquinas, adornos que imitan tapones …
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La aguja secreta y la victoria de once meses
Avanzaste unos pasos por la calle 42. Desde acá, mirá la punta del Chrysler: esa aguja fina de acero que remata la corona. Esa aguja es la protagonista de la carrera.
Van Alen la mandó fabricar en secreto y la armó por partes dentro de la cúpula, escondida a la vista de todos. El 23 de octubre de 1929, la izaron desde adentro. En alrededor de una hora y media ya estaba en su lugar.
Con ella, el Chrysler llegó a 319 metros. Superó al edificio de Wall Street 40 y también a la Torre Eiffel. Fue la primera construcción hecha por el hombre en pasar los mil pies, unos 305 metros.
Seis días despué…
¿Cuánto dura el tour "Nueva York: la carrera hacia el cielo que se ganó en plena Depresión"?
Tiene unos 24 minutos de audio en 12 paradas y un recorrido a pie de 4,35 km (unas 1 h 5 min caminando). Conviene calcular unas 1 h 30 min en total, aunque se puede dividir: el tour se pausa y se retoma cuando quieras.
¿Dónde empieza el tour?
En la parada 1, "El Flatiron, la proa de Manhattan" (coordenadas 40.7416, -73.9894). La app te guía de una parada a la siguiente con un mapa.
¿Es gratis?
Trevurs es una app gratis para iOS y Android. También hay una versión Premium opcional, desde USD 1.99, con descargas offline ilimitadas, acceso a todos los tours y sin publicidad. Además, ayuda a sostener una app independiente.
¿Por qué hacer una audioguía en lugar de un tour guiado en grupo?
Sin grupo al que seguir y sin guía al que esperar. Se empieza a cualquier hora del día, con tu propio horario. A tu ritmo: pausar, volver atrás o saltar cualquier parada. No hace falta dedicar 2 o 3 horas a un solo tour: una parada o la ruta completa, como prefieras. Funciona sin conexión una vez descargado.
¿En qué idiomas está disponible esta audioguía?
Este tour está disponible en español, inglés, portugués, francés y italiano. El idioma se cambia en cualquier momento desde la app.
¿Necesito wifi para escuchar el tour?
No. Basta con descargar el tour con wifi antes de salir; después se escucha sin conexión de datos.
¿Cómo accedo a este tour?
Hay que descargar Trevurs en iPhone (App Store) o Android (Google Play), abrir Nueva York y elegir "Nueva York: la carrera hacia el cielo que se ganó en plena Depresión". No hace falta crear una cuenta para empezar.