Los lagos, las colinas y el bosque de Central Park parecen haber estado siempre ahí, pero casi todo fue dibujado en un plano de 1858 y construido a fuerza de pólvora, carretas y miles de obreros. Para hacerlo, la ciudad expulsó a cientos de personas, entre ellas los vecinos de Seneca Village, una comunidad de propietarios negros. Doce paradas entre el estanque de la esquina sur, el prado donde pastaban ovejas, el paseo de los olmos, la terraza tallada, el ángel de las aguas, el jardín en memoria de John Lennon, el puente de hierro sobre el lago, el bosque salvaje hecho a mano, el castillo que mide el clima, el césped que fue reservorio y villa miseria, el gran espejo de agua de Jackie Kennedy y el pueblo que el parque borró del mapa. Duración aproximada de audio: 20 minutos.
Paradas del tour
12 paradas · ~20 min de audio · 4,13 km a pie (unas 1 h caminando) · unas 1 h 30 min en total
Estás frente a The Pond, el estanque de la esquina sureste de Central Park. Detrás de los árboles asoman los rascacielos de la calle 59. A pocos pasos, el tráfico de la Quinta Avenida. Y acá, de golpe, agua, patos y rocas.
Mirá el puente de piedra que cruza el estanque. Es el Gapstow Bridge, de 1896. Parece viejo, rústico, casi medieval. Como casi todo lo que vas a ver hoy, fue pensado para que parezca que siempre estuvo ahí.
A mediados del siglo XIX, Manhattan tenía más de medio millón de habitantes y casi ningún espacio verde público. La gente paseaba los domingos por los cementerios, porq…
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El prado de las ovejas
Tenés delante un prado enorme, abierto, suavemente ondulado. Es Sheep Meadow. En días de sol se llena de gente tirada en el pasto. Desde el borde, los rascacielos parecen una muralla lejana.
Este prado no existía. El terreno era rocoso y desparejo. Para conseguir esta superficie lisa hubo que volar rocas con pólvora, rellenar huecos y traer tierra fértil en carretas.
Olmsted tenía una idea clara. Quería un paisaje pastoral, como la campiña inglesa, donde el ojo pudiera descansar. Un lugar donde un obrero y un banquero compartieran la misma vista, gratis.
Y para completar la escena, trajeron…
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El paseo de los olmos
Estás en The Mall, un paseo ancho y recto bajo una bóveda de árboles. Mirá hacia arriba: las ramas se cruzan sobre tu cabeza como los arcos de una catedral.
Son olmos americanos. Forman uno de los conjuntos de olmos más grandes que quedan en Norteamérica. En el siglo XX, una enfermedad, la grafiosis, mató a millones de olmos en el continente. Acá se salvaron gracias a un cuidado constante, árbol por árbol.
Fijate en algo raro. En todo el parque, este es casi el único tramo en línea recta. Olmsted y Vaux odiaban las líneas rectas en un paisaje, pero quisieron un lugar formal, de paseo, para q…
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La terraza tallada
Llegaste al final del paseo. Delante tenés unas escaleras de piedra que bajan hacia el agua. Es Bethesda Terrace, el corazón del parque, el único lugar donde Olmsted y Vaux aceptaron arquitectura monumental.
Mirá las barandas y los pilares. Están cubiertos de tallas: pájaros, frutas, flores, hojas. Las diseñó Jacob Wrey Mould, un arquitecto inglés que trabajó con Vaux. Cada lado tiene un tema distinto, y hay escenas de las estaciones del año.
Bajá por la escalera hasta la arcada que pasa por debajo de la calle. Si podés, entrá.
Fijate en el techo. Está cubierto por miles de azulejos inglese…
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El ángel que celebra el agua
Estás frente a la fuente de Bethesda. Arriba, un ángel de bronce con las alas abiertas. En una mano sostiene un lirio. Con la otra parece bendecir el agua que cae.
Se llama el Ángel de las Aguas y se inauguró en 1873. Lo esculpió Emma Stebbins. Fue la primera mujer en recibir un encargo para una gran obra de arte pública en Nueva York.
El nombre viene del Evangelio de Juan. Habla de un estanque en Jerusalén, Betesda, donde un ángel agitaba el agua y le daba poder de curar.
Pero el ángel no celebra solo un milagro bíblico. Celebra algo muy concreto: el agua potable. En 1842 llegó a Nueva Yor…
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Strawberry Fields: imaginá
Mirá el suelo. Hay un círculo de mosaico blanco y negro con una sola palabra en el centro: Imagine. Casi siempre tiene flores encima, y a veces alguien toca la guitarra cerca.
Estás en Strawberry Fields, el jardín en memoria de John Lennon. Ahora levantá la vista hacia la calle, del otro lado de Central Park West. Ese edificio de aire europeo, con techos puntiagudos, es el Dakota.
Lennon vivía ahí con Yoko Ono. La noche del 8 de diciembre de 1980, al volver a casa, fue asesinado a balazos en la entrada del edificio. Tenía cuarenta años.
Yoko Ono impulsó este jardín y pagó su construcción. S…
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El puente sobre un lago que era pantano
Estás sobre Bow Bridge, el puente del arco. Es de hierro fundido, con barandas caladas y una curva suave, como la de un arco de violín. Se terminó en 1862 y lo diseñaron Vaux y Mould.
Debajo tenés el Lake, el lago. Parece un lago de montaña, con orillas irregulares, rocas y bahías escondidas. Fue excavado a mano. Antes acá había un terreno pantanoso.
Los obreros movieron piedra y tierra con picos, palas, pólvora y carretas tiradas por caballos. En los años de mayor actividad trabajaron en el parque miles de personas al mismo tiempo, muchos de ellos inmigrantes irlandeses.
El lago fue una de…
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El bosque salvaje hecho a mano
Entraste en The Ramble. Senderos angostos que se enroscan, rocas cubiertas de musgo, árboles que tapan el cielo. En pocos minutos dejás de ver los edificios. Es fácil perderse, y está hecho a propósito.
Son unas quince hectáreas de bosque. Parecen la última porción de la naturaleza original de Manhattan. No lo son. Olmsted lo llamó su jardín salvaje, y lo diseñó con el mismo cuidado que un salón.
Los caminos se curvan para que nunca veas muy lejos. Se plantaron árboles y arbustos elegidos uno por uno. Las rocas que asoman son en parte la roca original de la isla, el esquisto de Manhattan, pe…
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El castillo que mide el clima
Estás frente al castillo Belvedere, encaramado sobre una roca. Tiene una torre, almenas, ventanas en arco. Parece una fortaleza medieval en miniatura en medio de Manhattan.
No defendió nunca nada. Es un capricho, lo que los ingleses llaman una folly: un edificio decorativo, hecho para coronar la vista. Lo diseñaron Vaux y Mould y se construyó a fines de la década de 1860.
Belvedere significa bella vista en italiano. Subí a la terraza si está abierta. Desde acá, en el siglo XIX, se veían los dos reservorios de agua al norte y buena parte del parque.
Mirá la roca sobre la que está el castillo…
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El césped que fue reservorio y villa miseria
Estás en el borde del Great Lawn, un óvalo de pasto de más de veinte hectáreas. Partidos de béisbol, gente tomando sol, picnics. Parece que siempre fue un prado. Pero acá había agua.
En este lugar estaba el Receiving Reservoir, un reservorio rectangular terminado en 1842 para recibir el agua del acueducto de Croton, la misma que celebra el ángel de Bethesda. Era anterior al parque: Olmsted y Vaux tuvieron que diseñar alrededor de él.
Cuando la ciudad construyó el nuevo reservorio, más al norte, este quedó obsoleto. A principios de la década de 1930 lo vaciaron.
Y entonces llegó la Gran Depr…
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El espejo de agua de Jackie
Tenés delante una enorme superficie de agua. Del otro lado, como flotando, el perfil de los edificios del Upper West Side. Alrededor, gente corriendo por un camino de tierra.
Es el reservorio Jacqueline Kennedy Onassis. Se construyó entre 1858 y 1862, al mismo tiempo que el parque. Ocupa unas cuarenta y tres hectáreas, más de la octava parte del parque, y tiene unos doce metros de profundidad.
Podía guardar unos cuatro mil millones de litros de agua. Durante más de un siglo fue una pieza clave del sistema que abastecía a Manhattan.
En 1993 dejó de usarse para el agua potable. Hoy es un lago…
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Seneca Village, el pueblo que el parque borró
Mirá a tu alrededor: árboles, una pendiente suave, rocas, un sendero. Nada indica que acá hubo casas. Pero entre las calles 82 y 89, cerca de Central Park West, existió un pueblo entero. Se llamaba Seneca Village.
Empezó en 1825. Ese año, Andrew Williams, un joven lustrabotas afroamericano, compró tres lotes de tierra en esta zona. Otros lo siguieron. Nueva York todavía no había abolido del todo la esclavitud: lo haría en 1827.
Para la década de 1850, Seneca Village tenía unos doscientos veinticinco habitantes. La mayoría eran afroamericanos, y había también inmigrantes irlandeses y alemanes…
¿Cuánto dura el tour "Central Park: el bosque que parece natural y fue construido piedra por piedra"?
Tiene unos 20 minutos de audio en 12 paradas y un recorrido a pie de 4,13 km (unas 1 h caminando). Conviene calcular unas 1 h 30 min en total, aunque se puede dividir: el tour se pausa y se retoma cuando quieras.
¿Dónde empieza el tour?
En la parada 1, "El estanque donde la ciudad se detiene" (coordenadas 40.7665, -73.9743). La app te guía de una parada a la siguiente con un mapa.
¿Es gratis?
Trevurs es una app gratis para iOS y Android. También hay una versión Premium opcional, desde USD 1.99, con descargas offline ilimitadas, acceso a todos los tours y sin publicidad. Además, ayuda a sostener una app independiente.
¿Por qué hacer una audioguía en lugar de un tour guiado en grupo?
Sin grupo al que seguir y sin guía al que esperar. Se empieza a cualquier hora del día, con tu propio horario. A tu ritmo: pausar, volver atrás o saltar cualquier parada. No hace falta dedicar 2 o 3 horas a un solo tour: una parada o la ruta completa, como prefieras. Funciona sin conexión una vez descargado.
¿En qué idiomas está disponible esta audioguía?
Este tour está disponible en español, inglés, portugués, francés y italiano. El idioma se cambia en cualquier momento desde la app.
¿Necesito wifi para escuchar el tour?
No. Basta con descargar el tour con wifi antes de salir; después se escucha sin conexión de datos.
¿Cómo accedo a este tour?
Hay que descargar Trevurs en iPhone (App Store) o Android (Google Play), abrir Nueva York y elegir "Central Park: el bosque que parece natural y fue construido piedra por piedra". No hace falta crear una cuenta para empezar.