3 días en Tokio: itinerario por barrios para tu primera vez
Por la estación de Shinjuku pasan unos 3,5 millones de pasajeros por día, más o menos toda la población de Uruguay, y tiene más de 200 salidas. Ese número solo explica el error clásico de quien va por primera vez a Tokio: tratarla como una sola ciudad y cruzarla en zigzag. Tokio es en realidad un montón de pueblos cosidos por líneas de tren, y tres días alcanzan solo si la recorrés de a una zona por vez.
Este itinerario divide la ciudad en tres bloques: el este viejo (Asakusa, Ueno, Akihabara), el oeste joven (Harajuku, Shibuya, Shinjuku) y el centro imperial (Tsukiji, Ginza, el Palacio Imperial). Cada día te mantiene en un radio corto.
Antes de arrancar: transporte y horarios
- Sacate una tarjeta IC. Suica o PASMO, en el celular (Apple Wallet o Google Wallet) o física, sirve para todos los trenes, subtes y colectivos.
- Tokyo Subway Ticket: los precios oficiales son ¥1.000 por 24 horas, ¥1.500 por 48 y ¥2.000 por 72. Cubre todas las líneas de Tokyo Metro y Toei, pero no las de JR (como el anillo Yamanote). Conviene si hacés cuatro viajes de subte o más por día, que es lo normal con este itinerario.
- Arrancá temprano. Templos y santuarios abren al amanecer y antes de las 8 están vacíos. Los negocios casi nunca abren antes de las 10 u 11.
- Fijate los días de cierre. Los Jardines del Este del Palacio Imperial cierran lunes y viernes. Si tu viaje cae en esos días, cambiá el Día 3 de lugar.
Día 1: el Tokio viejo (Asakusa, Ueno y Akihabara)
Mañana: Asakusa y Senso-ji
Empezá por Senso-ji, el templo más antiguo de Tokio. La leyenda dice que en el año 628 dos pescadores sacaron del río Sumida una estatuita de Kannon, y el templo se levantó para guardarla. El predio está abierto siempre; el salón principal abre a las 6 (6:30 de octubre a marzo) y cierra a las 17.
Entrá por la Kaminarimon (la Puerta del Trueno), con su farol rojo gigante, y seguí por Nakamise-dori, una calle de unos 90 puestos con galletas de arroz, abanicos y ningyo-yaki (bizcochitos rellenos de poroto rojo). Si llegás antes de las 9, tenés fotos sin gente.
Lo que casi nadie sabe es que acá casi nada es viejo. Asakusa se quemó en el gran terremoto de Kanto de 1923 y otra vez en el bombardeo incendiario de marzo de 1945. La pagoda de cinco pisos y el salón principal son reconstrucciones de posguerra, en hormigón. Trevurs tiene dos tours de audio gratis que arrancan justo acá: "Asakusa: el barrio que se quemó dos veces y volvió a abrir el lunes" te lleva por el templo, las viejas calles de espectáculos y el río; "Tokio, 10 de marzo de 1945: el bombardeo más mortífero de la historia" sigue el Sumida hasta los puentes y memoriales de esa noche.
Tarde: el parque Ueno y Yanaka
Tomá la línea Ginza tres estaciones hasta Ueno. En el parque está el Museo Nacional de Tokio, el mejor lugar del país para ver armaduras, espadas y biombos samuráis de verdad (cierra la mayoría de los lunes, revisá el calendario). Si los museos no son lo tuyo, caminá 15 minutos al norte hasta Yanaka, uno de los pocos barrios que sobrevivieron a la guerra: casas de madera, templos chiquitos, gatos y la calle comercial Yanaka Ginza.
En Ueno también resistieron los últimos leales al shogun en 1868. El tour de Trevurs "El último samurái: cómo Japón se cerró 250 años y abrió de golpe" une Senso-ji, Yanaka, el parque Ueno y el Museo Nacional antes de cruzar al Santuario Meiji.
Noche: Akihabara
Dos estaciones al sur por la línea Yamanote, Akihabara se prende cuando oscurece. Tiendas de videojuegos retro, arcades de varios pisos, figuras, maid cafés y mercados de electrónica ocupan cada cuadra. El tour gratis "Akihabara: de las radios del mercado negro al manga que conquistó el mundo" te cuenta cómo un mercado negro de repuestos de radio de la posguerra se volvió la capital mundial del animé.
Día 2: el Tokio joven (Harajuku, Shibuya y Shinjuku)
Mañana: Santuario Meiji y Harajuku
Llegá al Meiji Jingu cuando abren las puertas, al amanecer. El santuario honra al emperador Meiji, el que convirtió un país feudal en potencia industrial en una sola generación. El bosque que lo rodea parece milenario, pero se plantó de cero alrededor de 1920 con unos 100.000 árboles donados desde todo Japón. La entrada es gratis.
El tour de Trevurs "Era Meiji: el país que se reinventó entero en una generación" arranca en ese bosque fabricado.
Al salir, metete en Takeshita-dori para crepes y moda callejera y después bajá por Omotesando, la avenida arbolada de la arquitectura de diseño.
Tarde: Shibuya
Caminá o tomá una estación hasta Shibuya. Saludá a la estatua de Hachiko y después cruzá el Scramble Crossing, donde pueden cruzar hasta 3.000 personas a la vez cuando cambia el semáforo.
Para la vista completa, Shibuya Sky está en la terraza del Shibuya Scramble Square, a unos 230 metros. El sitio oficial de turismo de Tokio publica entradas online para adultos a ¥2.700 antes de las 15 y ¥3.400 después, más caras en boletería. Los turnos del atardecer se agotan y las entradas salen a la venta unas dos semanas antes, así que reservá con tiempo.
Noche: Shinjuku
Cerrá el día en Shinjuku. Antes de cenar, subí al Edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio, cuyos miradores del piso 45 son gratis (el mirador sur abre hasta cerca de las 22; chequeá los días de cierre). Después comé yakitori en Omoide Yokocho, un callejón humeante de barras de parrilla diminutas al lado de la estación, y terminá con un trago en Golden Gai, unos 200 bares apretados en seis pasajes.
Al lado está Kabukicho, el distrito de neón que lleva el nombre de un teatro kabuki que nunca se construyó. El tour de Trevurs "Yakuza: el crimen organizado que tenía placa en la puerta" te cuenta cómo las mafias japonesas llegaron a tener oficinas con cartel en la puerta, y termina acá, entre las luces de Shinjuku.
Día 3: el Tokio imperial (Tsukiji, Ginza y el Palacio)
Mañana: el mercado exterior de Tsukiji
La subasta mayorista de atún se mudó a Toyosu en 2018, pero el mercado exterior de Tsukiji se quedó. Andá con hambre a eso de las 8 para tamagoyaki en palito, vieiras a la parrilla y sushi de desayuno. Muchos puestos cierran a primera hora de la tarde, y varios no abren domingos ni miércoles.
Mediodía: Ginza y el Palacio Imperial
Caminá 15 minutos hasta Ginza, la gran avenida comercial de Tokio.
Después andá a los Jardines del Este del Palacio Imperial, gratis y sin reserva. Ahí estaba el Castillo de Edo, sede de los shogunes Tokugawa. Su torre principal se quemó en 1657 y nunca se reconstruyó, así que caminás entre murallas de piedra enormes, fosos y jardines. Acordate: cierra lunes y viernes.
El tour gratis de Trevurs "Edo: la ciudad de un millón de personas que Europa no sabía que existía" cubre esta zona, desde las murallas del castillo hasta Nihonbashi, el puente que todavía marca el kilómetro cero de las rutas de Japón.
Tarde: la estación de Tokio o Sengaku-ji
Terminá en la estación de Tokio, cuyo edificio de ladrillo rojo de Marunouchi, de 1914, recuperó sus cúpulas originales en 2012.
Si te queda energía, andá hasta Sengaku-ji, en Shinagawa, el templo donde están enterrados los 47 ronin. El tour "Los 47 ronin: la venganza más famosa de Japón y lo que dice sobre el honor" te cuenta la historia completa.
Qué saltear y qué cambiar
- Salteá los shows temáticos caros y los cafés de personajes si andás corto de tiempo. Lo mejor de Tokio es gratis: santuarios, jardines, callejones de comida y miradores.
- Cambiá Shibuya Sky por los miradores gratis del Gobierno Metropolitano si viajás con presupuesto ajustado.
Recorré Tokio con Trevurs
Trevurs tiene ocho tours de audio autoguiados y gratis en Tokio, y casi cada parada de este itinerario tiene uno esperándote: Asakusa, el bombardeo de 1945, Akihabara, el último samurái, la era Meiji, la Yakuza, Edo y los 47 ronin. Bajalos antes de volar: funcionan sin conexión, así que podés seguir la historia por las calles de Tokio sin plan de datos y a tu ritmo.
