Una ciudad romana detenida en el instante del desastre, vista como era un día antes. Caminá trece paradas entre el foro, las casas, las termas, el teatro y el anfiteatro, hasta llegar a los moldes de las víctimas del Vesubio. Duración aproximada de audio: 16 minutos.
Paradas del tour
13 paradas · ~20 min de audio · 4 km a pie (unas 1 h caminando) · unas 1 h 30 min en total
Pasá por esta puerta y olvidate de las ruinas. Imaginá una ciudad en pleno día de trabajo.
Estás en Pompeya, una ciudad romana de unas diez mil personas. Tenía tabernas, termas, teatros, mercados y campañas electorales.
Esta se llamaba Porta Marina. Daba al mar, que entonces estaba mucho más cerca. Hoy la costa quedó lejos, empujada por los depósitos del volcán.
Y al fondo, el Vesubio. Los pompeyanos lo veían todos los días. Era una montaña verde, cubierta de viñedos. Pocos sospechaban que era un volcán.
Había señales. En el año 62, un terremoto había dañado media ciudad. Muchos vecinos se…
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Donde se hacía justicia
Esta es la Basílica, el edificio más grande del foro. Y uno de los más antiguos.
Se construyó hacia el año 120 antes de Cristo. No era una iglesia. En aquella época, basílica era un edificio público cubierto. Funcionaba como tribunal y centro de negocios.
Acá se juzgaban pleitos, se cerraban contratos y se discutían negocios. Una nave larga, rodeada de columnas, con un estrado al fondo para el magistrado.
Pensá en el ruido. Mercaderes que regateaban, abogados que discutían, esclavos que cargaban documentos. Un pleito por una herencia. Una deuda impaga. Una mula vendida enferma.
Mirá las pa…
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El corazón de la ciudad
Estás en el corazón de Pompeya. El foro era plaza, mercado, templo y política, todo en un solo lugar.
Es un rectángulo largo, rodeado de columnas. Alrededor, los edificios que mandaban en la vida de la ciudad: templos, tribunal, mercados y oficinas.
Imaginá un día cualquiera. Vendedores de pan, vino y pescado. Escribas, banqueros, mensajeros, niños corriendo. Y políticos pidiendo votos.
Sí, votos. Pompeya tenía elecciones. Sus muros todavía conservan consignas pintadas. Algo así como: votá a este candidato, es digno del cargo.
Mirá hacia el templo del fondo. Detrás se levanta el Vesubio. C…
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Júpiter bajo el volcán
Este templo cierra el foro. Está dedicado a tres dioses: Júpiter, Juno y Minerva.
Era el centro religioso de la ciudad. Para un romano, honrar a esa tríada era una manera de afirmar lealtad al Estado. Rezar y votar iban de la mano.
Mirá cómo está: sin techo, con columnas rotas y solo una base elevada. No es solo el paso del tiempo.
Este templo fue golpeado por el terremoto del año 62. Y diecisiete años después, todavía estaba en reparación. Los pompeyanos no habían terminado de recomponer a sus dioses.
Retrocedé unos pasos hacia la plaza y mirá. El Vesubio aparece justo detrás del templo, …
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El club social de Pompeya
Entrá y mirá hacia arriba. Esta es una de las salas de baño mejor conservadas del mundo romano.
Las termas eran mucho más que un lugar para lavarse. Eran el club social de Pompeya. Se iba a charlar, a hacer negocios, a hacer ejercicio. Costaba muy poco entrar.
Primero venía el vestuario, con nichos para dejar la ropa. Después, la sala tibia, y por último la caliente.
El sistema era ingenioso. Los pisos eran huecos. Por debajo circulaba aire caliente de un horno. Se llama hipocausto.
Fijate en las figuras de piedra que parecen sostener el techo. Son telamones. Y mirá el brasero de bronce, r…
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La casa más grande de Pompeya
Esta es la casa más grande de Pompeya. Ocupa una manzana entera, casi tres mil metros cuadrados.
Perteneció a una familia riquísima. Se construyó hacia el 180 antes de Cristo y fue creciendo con el tiempo. Tiene dos atrios, dos jardines con columnas y salones para recibir a decenas de invitados.
Fijate en el umbral. Hay un mosaico con la palabra HAVE, que en latín significa bienvenido.
Más adentro había una estatua de bronce de un fauno danzante, que da nombre a la casa. Lo que ves acá es una copia. El original está en el Museo Arqueológico de Nápoles.
La obra maestra también está allá: el…
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La calle de las tumbas
Saliste de la ciudad y entraste en el mundo de los muertos. Esta es la Via dei Sepolcri, la calle de las tumbas.
Los romanos no enterraban dentro de las murallas. Por eso, las tumbas se alineaban a los lados de los caminos principales. Todo el que entraba o salía de Pompeya las veía.
Y esa era la idea. Muchas tumbas romanas pedían al caminante que se detuviera y leyera el nombre del difunto. Lo peor que podía pasarte era ser olvidado.
Buscá la tumba de Naevoleia Tyche. Fue una esclava liberada. Mandó construir un monumento para ella y para su esposo, también liberto.
El consejo de la ciuda…
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El secreto en rojo
Esta villa quedó fuera de la ciudad, rodeada de campos y viñedos. Era una residencia lujosa, con zona de vivienda y una finca de trabajo.
Pero lo que la hizo famosa es una sala. Está pintada con figuras casi de tamaño natural, sobre un fondo rojo intenso. Es el rojo pompeyano.
Las escenas parecen contar un rito. Mujeres, un niño que lee, figuras con alas y el dios Dioniso recostado. Muchos especialistas creen que representan una iniciación en los misterios del dios del vino.
Nadie sabe con certeza qué significan. Por eso se llama la Villa de los Misterios.
Mirá la expresión de las caras. H…
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Las que no elegían
Esta es una de las paradas más famosas. Y una de las más tristes.
El Lupanar es el burdel más grande de Pompeya. Tiene diez cuartos pequeños, cinco abajo y cinco arriba. Cada uno con una cama de piedra.
La palabra viene de «lupa», que significa loba. Así se llamaba a las prostitutas.
Mirá las paredes. Hay más de ciento cincuenta grafitis. Nombres de clientes, saludos, comentarios, precios.
Las mujeres que trabajaban acá eran, casi siempre, esclavas. Muchas venían de Grecia o de Oriente. No elegían nada.
El precio iba de dos a ocho ases. Una taza de vino costaba uno.
Sobre las puertas hay…
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Un teatro para cinco mil
Sentate en las gradas, aunque sea con la imaginación. Este es el Teatro Grande de Pompeya.
Se construyó en el siglo II antes de Cristo, aprovechando la pendiente de una colina. Tenía lugar para unas cinco mil personas. Para una ciudad de diez mil habitantes, es una cifra enorme.
Las gradas estaban divididas según la clase social. Adelante, los notables. Atrás, los más humildes. Hasta en el teatro, el rango se veía.
Las familias ricas pagaban las reformas, y a cambio ganaban estatuas y prestigio.
Al lado hay otro teatro más pequeño, techado, para música y lecturas.
Se representaban comedia…
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La calle de la vida diaria
Ahora estás en la calle principal de la Pompeya comercial. Se llama Via dell'Abbondanza, por una fuente con una estatua de la diosa Abundancia.
Caminá despacio. Fijate en las huellas de las ruedas. Son surcos marcados por carros, hundidos en el pavimento de piedra.
Y mirá esas piedras grandes, a mitad de la calle. Son pasos peatonales. Servían para cruzar sin pisar el agua sucia, y dejaban pasar las ruedas por el medio.
Mirá los locales. Tabernas, panaderías, lavanderías, talleres. Cada uno tiene su mostrador de piedra, con grandes jarras encastradas. Eran los bares de comida rápida de Pomp…
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La batalla de los hinchas
Estás en el anfiteatro más antiguo del mundo romano que se conserva. Se construyó hacia el año 70 antes de Cristo.
Mirá el tamaño. Cabían unas veinte mil personas. Más que los habitantes de la ciudad. Venía gente de todos los pueblos de alrededor.
Acá se hacían combates de gladiadores y cacerías de animales. Era el espectáculo favorito de la época, y también el más cruel.
Pero acá pasó algo que suena muy actual. En el año 59, durante un espectáculo, se enfrentaron los hinchas de Pompeya con los de la vecina Nuceria. Primero, insultos. Después, piedras. Después, espadas.
Hubo muertos y heri…
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El jardín de los fugitivos
Llegaste al final. Acá, en el Jardín de los Fugitivos, está lo más difícil de ver.
Mirá estas figuras. No son estatuas. Son moldes de yeso. Dentro de cada uno, hay un cuerpo.
Así se hizo. Cuando el volcán cubrió Pompeya, la ceniza se endureció alrededor de las víctimas. Los cuerpos se descompusieron y dejaron un hueco con su forma exacta.
En 1863, el arqueólogo Giuseppe Fiorelli vertió yeso líquido en esos huecos. Cuando se endureció, aparecieron: personas encogidas, con las manos en la cara, o abrazadas.
En este jardín hay trece. Entre ellos, niños.
Pompeya no fue arrasada por lava. Fue …
¿Cuánto dura el tour "Pompeya: un día antes del fin"?
Tiene unos 20 minutos de audio en 13 paradas y un recorrido a pie de 4 km (unas 1 h caminando). Conviene calcular unas 1 h 30 min en total, aunque se puede dividir: el tour se pausa y se retoma cuando quieras.
¿Dónde empieza el tour?
En la parada 1, "La ciudad que miraba al volcán" (coordenadas 40.74858, 14.4834). La app te guía de una parada a la siguiente con un mapa.
¿Es gratis?
Trevurs es una app gratis para iOS y Android. También hay una versión Premium opcional, desde USD 1.99, con descargas offline ilimitadas, acceso a todos los tours y sin publicidad. Además, ayuda a sostener una app independiente.
¿Por qué hacer una audioguía en lugar de un tour guiado en grupo?
Sin grupo al que seguir y sin guía al que esperar. Se empieza a cualquier hora del día, con tu propio horario. A tu ritmo: pausar, volver atrás o saltar cualquier parada. No hace falta dedicar 2 o 3 horas a un solo tour: una parada o la ruta completa, como prefieras. Funciona sin conexión una vez descargado.
¿En qué idiomas está disponible esta audioguía?
Este tour está disponible en español, inglés, portugués, francés y italiano. El idioma se cambia en cualquier momento desde la app.
¿Necesito wifi para escuchar el tour?
No. Basta con descargar el tour con wifi antes de salir; después se escucha sin conexión de datos.
¿Cómo accedo a este tour?
Hay que descargar Trevurs en iPhone (App Store) o Android (Google Play), abrir Pompeya y elegir "Pompeya: un día antes del fin". No hace falta crear una cuenta para empezar.
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