Marrakech: el imperio almorávide y la ciudad que nunca fue colonial
Historia

Marrakech: el imperio almorávide y la ciudad que nunca fue colonial

Marrakech, Marruecos · 🎧 24 min de audio 12 paradas 🚶 7 km
ESENPTFRIT

Mil años de historia continua y apenas cuarenta y cuatro de protectorado francés. Doce paradas por la ciudad que fundaron nómadas del Sahara y que le dio nombre a todo un país: el minarete de los libreros, la plaza de los cuentacuentos, los zocos, la vieja plaza de las especias, la fuente saadí, la única cúpula almorávide que sobrevivió, la madrasa de los estudiantes, el palacio del visir, el barrio judío, el palacio que un sultán desmontó, las tumbas que alguien tapió y el jardín azul de Majorelle. Duración aproximada de audio: 24 minutos.

Paradas del tour

12 paradas · ~24 min de audio · 7 km a pie (unas 1 h 45 min caminando) · unas 2 h 15 min en total

Punto de inicio: El minarete de los libreros

1
El minarete de los libreros
Estás frente a la mezquita Koutoubia. Levantá la vista: el minarete de piedra rojiza mide unos setenta y siete metros y desde hace más de ochocientos años es lo primero que se ve de Marrakech cuando uno llega desde cualquier dirección. Su nombre viene de los kutubiyyin, los libreros, que tenían sus puestos al pie de la mezquita. Imaginá la escena: manuscritos, copistas, estudiantes discutiendo de leyes y de astronomía en una ciudad que entonces era la capital de un imperio que iba desde el Sahara hasta el centro de la península ibérica. Pero esta mezquita no la construyeron los fundadores de…
2
La plaza que no se puede escribir
Estás en Djemaa el-Fna. Mirá alrededor: aguateros con sombreros de colores y campanitas, encantadores de serpientes, mujeres que pintan con henna, vendedores de jugo de naranja, músicos gnawa con castañuelas de hierro. Al caer el sol, todo esto se llena de humo de parrillas. Nadie sabe con certeza qué significa el nombre. Una traducción posible es asamblea de los muertos, y una explicación que se repite es que acá se exhibían las cabezas de los ejecutados. Otra dice que se refiere a una mezquita que nunca se terminó. Ninguna está probada. Lo que sí sabemos es que esta explanada funciona como…
3
Oro, sal y caravanas
Estás en el zoco Semmarine, la arteria principal del mercado. Mirá el techo de cañas y listones que filtra la luz, las lámparas de metal calado, las babuchas amarillas apiladas, las alfombras colgadas. Y escuchá: cada tanto, alguien grita balak, cuidado, y pasa una moto o un carro. Los zocos de Marrakech están organizados por oficios desde hace siglos. Hay un zoco de los tintoreros, uno de los herreros, uno de los curtidores, uno de las alfombras. Durante generaciones, el oficio y la calle pasaban de padres a hijos. La riqueza de esta ciudad venía del sur. Marrakech está al pie del Atlas, en…
4
La plaza vieja
Estás en la Rahba Kedima, la plaza vieja, hoy conocida como plaza de las especias. Mirá los conos de comino y pimentón, los sombreros de paja, los canastos tejidos, y en algunos puestos frascos con raíces, piedras de alumbre, plantas secas y hasta camaleones vivos. Esos puestos son de herboristas. Venden remedios tradicionales para el dolor, para la fertilidad, contra el mal de ojo. Son parte de una medicina popular que mezcla saberes bereberes, árabes y africanos, y que mucha gente en Marruecos todavía consulta. Durante siglos, esta plaza fue un mercado de granos. Acá se vendía el trigo y l…
5
Agua para el barrio
Estás frente a la fuente Mouassine. Mirá los tres arcos: uno era para que bebieran las personas, los otros para los animales, caballos y mulas de carga. Arriba, la madera de cedro tallada y el alero verde protegían el agua del sol. Esta fuente forma parte de un conjunto que mandó construir en la década de 1560 el sultán saadí Abdallah al-Ghalib: una mezquita, una escuela coránica, un baño público y esta fuente. Era la forma de darle a un barrio entero todo lo que necesitaba. Los saadíes fueron la dinastía que gobernó Marruecos en el siglo dieciséis. Venían del valle del Draa, en el sur, y de…
6
Lo único que quedó
Estás frente a la Koubba Ba'adiyn, la cúpula almorávide. Mirá hacia abajo: el edificio está varios metros por debajo del nivel de la calle actual. Así de alto creció el suelo de la ciudad en novecientos años. Esta pequeña construcción, de comienzos del siglo doce, es el único edificio almorávide que se conservó entero en Marrakech. Fue parte del sistema de abluciones de una gran mezquita levantada por el sultán Ali ibn Yusuf. Los fieles se lavaban acá antes de rezar. Todo lo demás lo destruyeron los almohades. Cuando tomaron la ciudad en 1147, consideraban a los almorávides herejes y demolie…
7
Ciento treinta celdas
Estás en la madrasa Ben Youssef. Entrá al patio y quedate un momento quieto: el estanque rectangular refleja todo, los zócalos de azulejos de colores, el yeso tallado como encaje, la madera de cedro arriba. Todo está pensado para que el estudiante mire hacia dentro. Una madrasa era una escuela de estudios islámicos: Corán, derecho, teología, gramática. Esta la reconstruyó el sultán saadí Abdallah al-Ghalib, el mismo de la fuente Mouassine, y se terminó en 1564 o 1565. Por un tiempo fue una de las más grandes del norte de África. Subí al piso de arriba y asomate a las celdas. Hay alrededor de…
8
El palacio del visir
Estás en el palacio Bahía, que significa la brillante. Recorré los patios: mármol blanco en el suelo, fuentes, naranjos, techos de cedro pintados con flores y estrellas. Lo que ves lo construyeron a fines del siglo diecinueve dos grandes visires, padre e hijo. El que lo llevó a su forma final fue Ba Ahmed, gran visir y, en la práctica, regente del joven sultán Abdelaziz entre 1894 y 1900. Fue el hombre más poderoso de Marruecos durante esos años, y este palacio de más de cien habitaciones era la prueba. Cuenta la tradición que cuando Ba Ahmed murió, en 1900, el palacio fue vaciado en pocos d…
9
El barrio de la sal
Estás en el Mellah, el antiguo barrio judío de Marrakech. Mirá las casas: a diferencia del resto de la medina, muchas tienen balcones y ventanas hacia la calle. Era otra forma de vivir, dentro de la misma ciudad. La palabra mellah viene del árabe que significa sal. Una explicación habitual es que el primer barrio judío de Fez estaba en una zona salina; otra, que los judíos se encargaban de salar las cabezas de los ejecutados antes de exhibirlas. Ninguna de las dos está confirmada. El Mellah de Marrakech lo creó en 1558 el sultán saadí Abdallah al-Ghalib, que trasladó a la población judía a e…
10
El palacio pagado con un rescate
Estás en el palacio El Badi, el incomparable. Mirá el gran patio vacío, los estanques hundidos, los muros de adobe enormes. Y arriba, en lo alto de las murallas, los nidos de cigüeñas. Esto fue uno de los palacios más lujosos de su tiempo. Hoy es una ruina hermosa. Lo mandó construir el sultán saadí Ahmad al-Mansur, el victorioso, después de la batalla de Alcazarquivir, en 1578. En esa batalla, también llamada de los Tres Reyes, murió el rey Sebastián de Portugal y fue destruido su ejército. Miles de nobles portugueses quedaron prisioneros, y sus familias pagaron rescates enormes para recupe…
11
Las tumbas que alguien tapió
Estás en las Tumbas Saadíes. Probablemente haya fila para asomarse a la sala principal: vale la pena esperar. Es la sala de las Doce Columnas, con mármol de Carrara, yeso tallado y una cúpula de madera de cedro dorada. Ahí está la tumba de Ahmad al-Mansur. Alrededor, en el jardín, hay decenas de tumbas más pequeñas, cubiertas de azulejos. Son de miembros de la familia real, de visires, de servidores de la corte. La necrópolis saadí reúne a unas sesenta personas en el interior y más de cien en el jardín. Lo extraordinario es lo que pasó después. Cuando los alauíes tomaron el poder, en el sigl…
12
Azul Majorelle
Estás en el Jardín Majorelle. Mirá la villa: un azul cobalto intenso, con detalles amarillos, rodeada de cactus, bambúes y palmeras. Ese color tiene nombre propio: azul Majorelle. Lo creó Jacques Majorelle, un pintor francés que llegó a Marruecos en 1917, en pleno protectorado. En 1923 compró este terreno, y durante cuatro décadas lo fue convirtiendo en un jardín botánico con plantas de los cinco continentes. En 1931 se construyó el taller que ves. Fijate dónde estás: fuera de las murallas, en Guéliz, la ciudad nueva. Esta es la decisión que explica el título del recorrido. El residente gene…

Mapa del recorrido

© colaboradores de OpenStreetMap

Sobre este tour

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el tour "Marrakech: el imperio almorávide y la ciudad que nunca fue colonial"?
Tiene unos 24 minutos de audio en 12 paradas y un recorrido a pie de 7 km (unas 1 h 45 min caminando). Conviene calcular unas 2 h 15 min en total, aunque se puede dividir: el tour se pausa y se retoma cuando quieras.
¿Dónde empieza el tour?
En la parada 1, "El minarete de los libreros" (coordenadas 31.62375, -7.9936). La app te guía de una parada a la siguiente con un mapa.
¿Es gratis?
Trevurs es una app gratis para iOS y Android. También hay una versión Premium opcional, desde USD 1.99, con descargas offline ilimitadas, acceso a todos los tours y sin publicidad. Además, ayuda a sostener una app independiente.
¿Por qué hacer una audioguía en lugar de un tour guiado en grupo?
Sin grupo al que seguir y sin guía al que esperar. Se empieza a cualquier hora del día, con tu propio horario. A tu ritmo: pausar, volver atrás o saltar cualquier parada. No hace falta dedicar 2 o 3 horas a un solo tour: una parada o la ruta completa, como prefieras. Funciona sin conexión una vez descargado.
¿En qué idiomas está disponible esta audioguía?
Este tour está disponible en español, inglés, portugués, francés y italiano. El idioma se cambia en cualquier momento desde la app.
¿Necesito wifi para escuchar el tour?
No. Basta con descargar el tour con wifi antes de salir; después se escucha sin conexión de datos.
¿Cómo accedo a este tour?
Hay que descargar Trevurs en iPhone (App Store) o Android (Google Play), abrir Marrakech y elegir "Marrakech: el imperio almorávide y la ciudad que nunca fue colonial". No hace falta crear una cuenta para empezar.
App Store Google Play