Himeji: el castillo blanco diseñado para que nadie llegara a la torre
Himeji, Japón·🎧 19 min de audio12 paradas🚶 9,61 km
ESENJAZHZH-TWKO
El castillo de Himeji lleva más de cuatrocientos años en pie, sobrevivió a terremotos, a una subasta por unas monedas y a los bombardeos de 1945, y nunca fue atacado. Es el castillo original más grande de Japón y una máquina de matar disfrazada de garza blanca. Doce paradas por sus puertas laberínticas, la piedra de la anciana, el pozo del fantasma de los platos, el corredor de la princesa que escapó de Osaka, las aspilleras y las trampas, la gran torre con su pilar de veinticinco metros, el santuario de la diosa del último piso, la bomba que no estalló, el jardín de los samuráis y el templo de la montaña. Duración aproximada de audio: 19 minutos.
Paradas del tour
12 paradas · ~19 min de audio · 9,61 km a pie (unas 2 h 25 min caminando) · unas 2 h 45 min en total
Estás en la gran explanada frente al castillo de Himeji. Mirá hacia arriba: una torre blanca de seis pisos sobre una colina, rodeada de torres menores, techos curvos superpuestos como alas. Por eso lo llaman Shirasagi-jo, el castillo de la garza blanca.
Es el castillo feudal original más grande que se conserva en Japón. De los miles de castillos que hubo en el país, solo doce conservan su torre original. Este es el más completo.
En esta colina hubo un fuerte desde el siglo catorce. Hideyoshi levantó aquí una torre de tres pisos en la década de 1580. Pero el castillo que ves lo construyó entr…
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La puerta del rombo
Estás ante Hishi-no-mon, la puerta más grande que se conserva en el castillo. Buscá en la viga sobre la entrada un pequeño adorno con forma de rombo, hishi. De ahí viene el nombre.
Fijate en las ventanas del piso superior: unas tienen celosías de madera; otras, rejas pintadas de negro y dorado. Es una puerta elegante, casi palaciega. Era la primera impresión para los visitantes.
Pero también era un punto de defensa. Desde el piso superior, los soldados podían disparar a quien intentara forzar la entrada.
El castillo tenía originalmente decenas de puertas. Hoy se conservan unas veinte, y la …
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Un laberinto para el enemigo
Caminá despacio por este sendero entre muros blancos. Fijate en cómo gira: a veces te acerca a la torre, a veces te aleja. Pasás puertas pequeñas, una tras otra, marcadas con sílabas del alfabeto japonés: i, ro, ha, ni.
Esto no es casual. Es un laberinto. Un atacante que entrara corriendo hacia la torre se encontraría alejándose de ella, metido en pasillos sin salida, con la sensación de estar perdido.
Las puertas se angostan. En algunas solo pasa una persona a la vez. Así, un ejército enorme se convierte en una fila de hombres aislados.
Y en cada curva, desde arriba, desde los costados, ha…
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La piedra de la anciana
Mirá el muro de piedra y buscá una piedra redonda con un agujero en el centro, cubierta por una red metálica. Es una piedra de molino. La llaman Ubagaishi, la piedra de la anciana.
La leyenda cuenta que, cuando Hideyoshi construía su torre en esta colina, a fines del siglo dieciséis, faltaban piedras. Una anciana que vendía pasteles de arroz al pie del castillo se enteró y le regaló su piedra de molino, lo único valioso que tenía.
Hideyoshi quedó tan conmovido que la hizo colocar en el muro. Cuando se corrió la voz, la gente de la región empezó a traer piedras, y la construcción avanzó.
Es …
5
El fantasma que cuenta platos
Estás frente a un pozo de piedra cubierto con una reja, en el patio. Es el pozo de Okiku, protagonista de una de las historias de fantasmas más famosas de Japón.
Okiku era una sirvienta del castillo. Estaba encargada de cuidar diez platos de porcelana muy valiosos. Según la versión de Himeji, un samurái intrigante escondió uno de los platos para hacerla quedar como culpable, porque ella había descubierto una conspiración.
Acusada de perder el plato, Okiku fue torturada, asesinada y arrojada a este pozo.
Desde entonces, dice la leyenda, cada noche se oye una voz de mujer que sale del pozo y …
6
La princesa que escapó del fuego de Osaka
Estás en el Nishi-no-maru, el recinto oeste. Entrá en el largo corredor de madera que sigue el muro: el Hyakken Roka, de casi trescientos metros. Detrás de sus ventanas vivían las damas de la corte del castillo.
Al final está la torre Kesho Yagura, la torre del tocador. Era el lugar de descanso de una mujer con una historia extraordinaria: la princesa Sen, Senhime.
Senhime era nieta de Tokugawa Ieyasu. A los seis años, por razones políticas, la casaron con Toyotomi Hideyori, el hijo de Hideyoshi. Vivió en el castillo de Osaka.
En 1615, cuando su abuelo atacó Osaka, ella estaba adentro. Ante…
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Triángulos, círculos y cuadrados
Antes de entrar en la torre, mirá los muros blancos que rodean el patio. Están llenos de agujeros pequeños con formas geométricas: círculos, triángulos, cuadrados. Parecen decoración. No lo son.
Se llaman sama: aspilleras. Las redondas y triangulares eran para los arcabuces; las rectangulares, para los arcos. El castillo tiene cerca de mil. Desde adentro, el defensor ve todo; desde afuera, el atacante apenas ve un agujero.
Ahora mirá debajo de algunas ventanas de las torres: hay salientes en la base de los muros, con aberturas hacia abajo. Son ishiotoshi, lanzapiedras. Desde ahí se arrojaban…
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Los dos pilares
Estás dentro de la torre principal. Sacate los zapatos y subí por las escaleras empinadas de madera. Por fuera se ven cinco techos; por dentro hay seis pisos y un sótano.
Buscá los dos enormes pilares de madera que atraviesan el edificio de abajo hacia arriba, el del este y el del oeste. Miden unos veinticinco metros cada uno. Son la columna vertebral de la torre.
Durante la gran restauración de los años cincuenta y sesenta, el castillo se desmontó pieza por pieza y se volvió a armar. El pilar del oeste estaba podrido y hubo que reemplazarlo.
Buscaron por todo Japón un árbol suficientemente…
9
La diosa del último piso
Llegaste al último piso. Mirá por las ventanas: la ciudad de Himeji, las montañas, en días claros hasta el mar interior. Ahora fijate en el centro de la sala: hay un pequeño santuario sintoísta.
Está dedicado a Osakabe, una divinidad de la colina que existía antes del castillo. Según las leyendas, cuando se construyó la torre, Osakabe se instaló en el piso más alto y se quedó a vivir ahí.
En los relatos de Edo, Osakabe es una figura inquietante: una mujer misteriosa que se aparece a los samuráis de guardia de noche, que conoce el futuro y que castiga a quienes la desafían.
Una leyenda dice …
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La bomba que no estalló
Estás en el patio Bizen-maru, a los pies de la torre. Desde acá se ve en toda su altura: unos cuarenta y cinco metros desde la base de piedra hasta el techo. Imaginala cubierta de redes negras.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los habitantes de Himeji cubrieron la torre blanca con redes de paja negra para que no sirviera de referencia a los bombarderos. Brillaba demasiado.
En la noche del 3 al 4 de julio de 1945, los B-29 bombardearon Himeji con bombas incendiarias. Gran parte de la ciudad ardió. Murieron cientos de personas.
A la mañana siguiente, los vecinos subieron la vista con miedo.…
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El jardín sobre las casas de los samuráis
Estás en Koko-en, un conjunto de nueve jardines separados por muros, junto al foso del castillo. Estanques con carpas, cascadas, bambúes, una casa de té. Por encima de los árboles asoma la torre blanca.
Es un jardín nuevo: se inauguró en 1992. Pero el terreno no lo es. Acá estaban las residencias de los samuráis de alto rango que servían al señor del castillo.
Las excavaciones revelaron los cimientos de las casas, los caminos y los muros. Los arquitectos respetaron ese trazado: cada uno de los nueve jardines ocupa el lugar de una antigua residencia.
En la época Edo, alrededor del castillo v…
12
El templo de la montaña
Subiste en teleférico al monte Shosha. Entre cedros enormes aparece el Maniden, un gran salón de madera sostenido por pilotes sobre la ladera, como el de Kiyomizu en Kioto. Estás en Engyo-ji.
Este templo es mucho más antiguo que el castillo: se fundó en el año 966. Durante siglos fue uno de los grandes centros del budismo del oeste de Japón. Emperadores y señores feudales subían hasta acá a rezar.
Un poco más adelante, tres grandes salones de madera rodean un patio de tierra. El lugar es tan imponente que aquí se filmaron escenas de la película El último samurái, en 2003.
Desde la montaña s…
¿Cuánto dura el tour "Himeji: el castillo blanco diseñado para que nadie llegara a la torre"?
Tiene unos 19 minutos de audio en 12 paradas y un recorrido a pie de 9,61 km (unas 2 h 25 min caminando). Conviene calcular unas 2 h 45 min en total, aunque se puede dividir: el tour se pausa y se retoma cuando quieras.
¿Dónde empieza el tour?
En la parada 1, "La garza blanca" (coordenadas 34.8357, 134.6939). La app te guía de una parada a la siguiente con un mapa.
¿Es gratis?
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¿Por qué hacer una audioguía en lugar de un tour guiado en grupo?
Sin grupo al que seguir y sin guía al que esperar. Se empieza a cualquier hora del día, con tu propio horario. A tu ritmo: pausar, volver atrás o saltar cualquier parada. No hace falta dedicar 2 o 3 horas a un solo tour: una parada o la ruta completa, como prefieras. Funciona sin conexión una vez descargado.
¿En qué idiomas está disponible esta audioguía?
Este tour está disponible en español, inglés, japonés, chino simplificado, chino tradicional y coreano. El idioma se cambia en cualquier momento desde la app.
¿Necesito wifi para escuchar el tour?
No. Basta con descargar el tour con wifi antes de salir; después se escucha sin conexión de datos.
¿Cómo accedo a este tour?
Hay que descargar Trevurs en iPhone (App Store) o Android (Google Play), abrir Himeji y elegir "Himeji: el castillo blanco diseñado para que nadie llegara a la torre". No hace falta crear una cuenta para empezar.
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